martes, 23 de febrero de 2010

Hoy he vuelto a ver: Yakuza (Sydney Pollack, 1975)

ATENCIÓN!! el siguiente texto puede contener spoilers, no recomiendo que lo leas si todavía no has visto la película.

Sinopsis: Harry Kilmer (Robert Mitchum) regresa al Japón después de una larga ausencia para ayudar a un amigo a rescatar a su hija que ha sido secuestrada. Allí se reencuentra con la que fue su compañera sentimental, una japonesa a la que tuvo que abandonar a petición de Ken (Takakura Ken), el hermano de ella, que impidió el matrimonio entre ambos. Ken odia a Kilmer por ser americano y haber convivido con su hermana, pero a la vez tiene una deuda con él por haberla salvado durante la posguerra. Kilmer le pedirá que salde dicha deuda ayudándole a rescatar a la hija de su amigo.

Comentario:
Honor, lealtad, honradez, amistad, amor, sacrificio,….¿qué sentido pueden tener tales términos hoy en día? Vivimos en un mundo donde el amor se compra y se vende, la amistad se ha convertido en una asociación de intereses mutuos o parasitarios, la honradez se acepta más como un defecto que como una virtud, el honor y la lealtad ya ni se sabe lo que son…
La linea argumental de “Yakuza” gira en gran medida en torno a estos conceptos. Estamos ante una atípica historia de perdedores a los que la vida ha golpeado tan duro que nos les queda mucho que perder, de un trágico triángulo amoroso y de dos personas que, por lo mucho que se deben mutuamente, no tienen otro camino más que acabar respetándose profundamente y convirtiéndose en amigos auténticos.

“Yakuza” es una película de factura impecable. La dirección es correcta, el guión prodigioso, las interpretaciones magníficas, incluso la banda sonora es realmente buena.
En su momento, el film pasó desapercibido, no obtuvo ningún premio, ni gran éxito entre público y crítica. No obstante, en estos tiempos de remakes, plagios y bodrios diversos, uno se pregunta que ocurriría si se estrenara una película como esta.

Hagamos un pequeño análisis de los personajes:
- Harry Kilmer (Robert Mitchum): al poco de empezar la película, Kilmer recibe una llamada de su amigo Tanner. Al ser interrogado sobre su situación, responde “estoy cuidando de un amigo enfermo”. Este detalle, que puede parecer trivial, sirve para definir en gran medida al personaje: Kilmer es un hombre honrado, de buen corazón, sacrificado, solitario en el fondo, con un toque de melancolía y, como descubriremos más adelante, con una ingenuidad casi adolescente. A pesar de ello, no cae en las sensiblerías tan en boga en el cine actual, y sabe actuar como un auténtico “tipo duro” cuando las circunstancias lo requieren. En mi opinión, Mitchum compone el mejor trabajo de su larga carrera. Destacaría especialmente las últimas escenas de la película, en las que unos breves gestos expresan más que un largo diálogo. Personalmente creo que en dichas escenas actuó ayudado por la ingesta de sustancias etílicas, algo habitual en el bohemio Robert.
- Tanaka Ken (Takakura Ken): su hermano lo define como “un hombre antiguo de un país que ya no existe”. Me parece una descripción muy acertada. Hombre atormentado, honorable y sacrificado, creo que es el personaje que más evoluciona durante la película, superando sus prejuicios y comprendiendo que, las fronteras son a menudo arbitrarias, alienantes y empobrecedoras, y las diferencias culturales pueden llegar a unir más de lo que separan.
- Eiko (Keiko Kishi): por encima de su nacionalidad y de su cultura, Eiko es, ante todo, una madre, y actúa como lo haría (casi) cualquier madre del mundo. Mi opinión es que, en ningún momento llega a amar a Kilmer. Podría decirse que se aprovecha de la ingenuidad del norteamericano para conseguir sus fines, pero en realidad su sentimiento es de una profunda gratitud.
Si hubiese que personalizar tres virtudes fundamentales, Kilmer sería la generosidad, Ken el honor y Eiko el sacrificio.

Lo mejor: las interpretaciones de los dos principales protagonistas, y en particular, la tremenda química entre ambos.
Lo peor: el personaje de Dusty (Richard Jordan). No tiene más sentido que ayudar a que el espectador occidental comprenda algunos entresijos de la cultura nipona.
Las frases: “Tanaka Ken, nadie tiene un amigo mejor”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario